abril 12, 2010

Discusión con el sol

Ayer discutí con el sol. Que querías?, llegó la verdad, muy fanfarrón.
Me dijo que él marcaba el comienzo de tu día, también el final de él,
que te seguía a donde quiera que fueras, que se conocen desde siempre,
y no recuerdo que sarta de verdades más.

Media hora de presunción tuvo que pasar hasta que por fin se calló.
Le dije:
- No hablaste de sus ojos.
Juro por Dios que lo ví palidecer.

Entendí que nunca los había visto y jamás lo podrá hacer.
Si miras de frente al sol, tienes que cerrar los ojos por que su brillo es tan intenso que nadie lo soporta.

- Sus ojos son los mejores, no puedes dejar de verlos, son adictivos, te dan paz, como si hubiera un angel dentro de ellos, pero te hacen sentir una emoción como cuando eras niño y se celebraba tu cumpleaños. Su mirada tiene luz propia, le dije, más intensa que la tuya, pero más clara, transparente, supongo intencionalmente para que los demás la podamos apreciar. He llegado a pensar muchas veces, Sol, que ya no nos haces tanta falta, al fin y al cabo, tenemos la luz de su mirada.

Sol ya no estaba pálido, estaba... triste. Sus rayos seguían siendo igual de intensos, pero sin su orgullo habitual, como sin echarle ganas, pero no por el hecho de que lo iluminas todo y mejor que él, sino por que no conoce, ni conocerá la luz de tu mirada.

No seguí, para que hablarle de tu voz, de tu tacto, o de la exquisites de discutir contigo?, no iba a ganar nada. Ahora me arrepiento de lo que dije ayer. Estoy preocupado.

Hoy amaneció nublado. Más tarde hablaré con él.

2 comentarios:

NutrifigQ dijo...

lo ameee!!

misterytramp dijo...

Gracias NutrifigQ, no sabia que alguien si quiera lo habia leido. Saludos.